Este año los jardines de infantes también se suman a participar de Fruteá Tu Escuela. Su desafío será, al igual que Primarias y Secundarias, contagiar y fomentar el consumo de fruta frescas entre en la comunidad educativa.

Sin embargo, cada nivel tendrá que hacerlo con un trabajo particular: a los jardines de infantes les tocará hacer un afiche que colocarán en los pasillos de su edificio o las paredes de su aula. Conformando equipos (mínimo 5 personas y máximo 10, ver Bases y Condiciones) las docentes  trabajarán la temática de alimentación saludable y, en particular, la importancia del consumo de frutas en fresco.

¿Qué les sugerimos para el armado del afiche? En primera instancia, que piensen en el objetivo de este concurso antes de comenzar. Discutan la temática en las salitas. Indaguen qué saben los niños sobre publicidad. ¿Dónde la consumen? ¿Cómo los condiciona? ¿Cómo afecta los hábitos alimentarios? ¿Por qué conocemos marcas de gaseosas y hamburguesas, pero no de frutas y verduras?

Luego, intenten transformar esas conclusiones y reflexiones en ideas. Organicen, de la manera más creativa posible, la intervención de los alumnos en el afiche. Pueden hacerlo utilizando todos los materiales y herramientas que tenga a disposición.

Es importante que el afiche de cuenta de la participación de los niños tanto en el proceso de trabajo como en el producto final. De esta manera, el o la docente cumplirá el rol de coordinación; organizará la salita y las ideas de los más pequeños para para que puedan hacerla efectiva sobre el soporte que solicita el concurso. Lo importante es que sea una creación colectiva, donde los niños puedan internalizar el mensaje para poder compartirlo luego con otros.

Recuerden que uno de los criterios que más presente tendrá el jurado será la correspondencia con la temática. Es decir que el mensaje debe estar claro: tenemos que convencer a todos de la importancia de consumir frutas frescas.

A continuación, les dejamos algunos consejos técnicos para elaborar el afiche. Recuerden que debe ser llamativo y entenderse a primera vista. ¡Todo un desafío! Recomendamos que les presten atención a los siguientes ítems. Harán su afiche más legible:

Elegir adecuadamente los colores

A la hora de elegir los colores de los títulos y las imágenes que generarán el afiche, eviten quitar que uno le robe demasiado protagonismo al otro. Pueden probar con tonalidades claras y títulos oscuros o viceversa, para que cada elemento pueda destacarse claramente. Una sugerencia es colocar los títulos o textos dentro de un color para que resalten aún más.

Estructurar el mensaje

Acomodar el mensaje según una composición determinada. Pueden realizar un boceto para tener una primera impresión que grafique a simple vista donde ubicarían el título, la imagen y texto. Deben tratar de ubicarlos de forma organizada para que el mensaje se entienda y no sature ni solape la información, teniendo en cuenta los espacios que ocuparía cada uno.

Uniformidad

La utilización de una gran paleta de colores y tipografías puede acabar jugando en nuestra contra. Para no caer en este error, existen determinadas paletas de colores que nos marcan cuáles son las gamas y tonalidades que conviven en armonía y generan impacto, manteniendo uniformidad. Utilizando los colores adecuados lograrán que el afiche gane personalidad.

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