Exceso de peso en edad escolar

 

Entidades relacionadas con la salud y la niñez como la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia y el Programa SUMAR, que implementa la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación realizaron un estudio que analizó particularmente a la población que se atiende en el subsector público y a beneficiarios del programa SUMAR. En el mismo, se observaron dos situaciones:

– El exceso de peso afecta al 37% de chicos entre 10 y 19 años de edad. Esta problemática aumenta con el transcurso de los años, por lo que encontramos cifras que se mantienen por encima del 18% en niños que tienen entre 6 y 9 años, y se incrementa casi al 22% en adolescentes.

– Problemas como el sobrepeso y la obesidad comienzan en los primeros años de vida y afectan significativamente a niños que se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

Por otra parte, un estudio realizado por el Programa Nacional de Salud Escolar (PROSANE) revelo que durante la escolarización en el nivel primario, un tercio de los chicos comienza excedido de peso. Al finalizar este periodo de escolarización, la mitad del total termina con sobrepeso u obesidad.

Padres y docentes se muestran preocupados por estos números, que no solo están vinculados a una problemática de salud, sino que además conllevan asuntos como la discriminación, el bullying y la reducción del rendimiento escolar.

Ante esta problemática, la Secretaría de Salud y el Ministerio de Educación presentaron una guía con recomendaciones para transformar los entornos obesogénicos actuales en entornos escolares saludables. “La situación epidemiológica de sobrepeso y obesidad infantil en Argentina es muy preocupante. Es una epidemia que está creciendo y que hoy afecta a más de uno de cada tres niñas, niños y adolescentes”, afirmó Verónica Schoj, directora nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles de la Secretaria de Gobierno de Salud, durante la presentación de la guía.

El secretario de Salud Adolfo Rubinstein resaltó la importancia del documento porque es en las escuelas donde los niños, niñas y adolescentes pasan la mayor parte del tiempo, “donde tienen modelos de referencia y de rol y en donde les debieran enseñar no solamente habilidades que tienen que ver con el aprendizaje tradicional sino también con cuestiones tan importantes como la alimentación, la actividad física y los buenos hábitos y estilo de vida”.

Para la elaboración del documento de 27 páginas se convocó a organismos gubernamentales, ONG’s, sociedades científicas, organismos internacionales (como la FAO y Unicef), representantes académicos y de la industria. En base a “las mejores evidencias científicas disponibles” consensuaron una serie de recomendaciones destinadas a guiar el proceso de sanción de leyes y programas que establezcan normas claras para promover la transformación de entornos obesogénicos en saludables. Es que la falta de regulación es uno de los factores que más contribuyó al crecimiento de la obesidad y el sobrepeso infantil en las últimas décadas.

La guía establece que la escuela debe brindar de manera exclusiva una oferta de alimentos y bebidas de buena calidad nutricional, priorizando los mínimamente procesados; eliminar la venta de productos con altos niveles de azúcar, sodio o grasas saturadas (como gaseosas, snacks, golosinas) y garantizar el acceso al agua segura (a través de bebederos y dispensadores). Pero además incluye aspectos vinculados a infraestructura, capacitación de cocineros y ayudantes, a la promoción de hábitos saludables de comensabilidad (una duración mínima de 20 minutos para desayunos y meriendas y 30 minutos para almuerzos) y a que la escuela sea un espacio libre de publicidad, promoción y patrocinio de alimentos y bebidas.

“Esta guía es un conjunto de medidas para que la escuela no sea un entorno que promueva la obesidad sino que promueva hábitos saludables en alimentación y actividad física adecuada”, dijo Verónica Schoj.

Fuente: http://bit.ly/2Ugmih0

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