Por la Asignatura Alimentación Institucional, Escuela de Nutrición, FCM, Universidad Nacional de Córdoba

Los alimentos de estación son aquellos que se consumen en la misma temporada en que son cosechados de los campos o las quintas. Es decir, son aquellos que conseguimos dentro de su “temporada natural”. Incorporarlos a nuestra dieta trae variados beneficios nutricionales y económicos. La gran pregunta es:

¿Por qué elegir frutas y verduras de estación?

  • Porque tienen frescura garantizada, ya que las consumimos en su época de recolección sin haber sido conservadas por largos períodos de tiempo en cámaras frigoríficas.
  • Porque los alimentos de estación suelen ser los más económicos al aumentar su disponibilidad en el mercado. Por ende, aumenta la oferta, disminuye el precio.
  • Porque están en su mejor momento, lo que se refleja en su sabor y nutrientes (los cuales, como todos los que guardamos frutas en la heladera sabemos, se van perdiendo con el paso del tiempo). Si los frutos son recogidos antes de tiempo, se reduce el grado de madurez, la cantidad de azúcares y buena parte de su contenido vitamínico y mineral. Sin embargo, es necesario aclarar que muchas frutas son retiradas con anticipación de las plantas (por ejemplo, por motivos de comercialización) y terminan su maduración mediante procesos artificiales que emulan el proceso natural.
  • Los alimentos propios de cada estación nos ayudan a que logremos una alimentación más variada y nutritiva, aportando sabor, aroma, textura, tradición y ayudando a la economía del hogar.
  • Porque nos estimula a cocinar en casa y nos conecta con esas recetas tradicionales y caseras de nuestros parientes, que se basaban en productos locales y de temporada.

Ahora que leyeron cada punto, cuando vayan a la verdulería tengan presentes qué frutas y verduras deberían encontrar en cantidad, considerando además la variación de sus precios de una estación a otra. ¿La cereza está cara porque es invierno? Hay que esperar su momento. ¿Es otoño y vemos mandarina por todos lados? Aprovechemos toda esa vitamina C. ¿Es verano y el calor está insoportable? Las frutas con mayor cantidad de agua, como la sandía y el melón, pueden ayudar.

A continuación, les dejamos una guía de disponibilidad de frutas y verduras según cada estación del año:

VERANO

Frutas:
Ananá, Ciruelas, Cerezas, Damascos, Duraznos, Frutillas, Higos, Papaya, Melones, Peras, Sandías, Uvas.

Verduras:
Acelga, Albahaca, Berenjenas, Cebolla, Chauchas, Choclo, Espárragos, Pepino, Porotos, Morrón (ají – chiles), Rabanito (rabanillo), Tomate, Zapallito (calabacines).

OTOÑO – INVIERNO

Frutas:
Bananas, Bergamotas, Caquis (palo santo), Limones, Mandarina, Manzana, Membrillo, Naranja, Palta, Pomelo.

Verduras:
Aceitunas, Acelga, Apio, Batata, Berro, Brócoli, Cardo, Cebolla de verdeo, Coliflor, Chaucha, Escarola (lechuga – alface), Hinojo, Nabiza, Nabo (cayocho), Puerro, Rábano, Radiccio, Radiccheta (achicoria), Remolacha, Repollo, Repollos de Bruselas, Salsifí, Zanahoria, Zapallo (calabaza).

PRIMAVERA – VERANO

Frutas:
Ananá, Bananas, Frutillas, Limones, Manzanas, Naranjas, Paltas.

Verduras:
Acelga, Apio, Alcaucil, Arvejas, Habas, Lechuga, Nabiza, Nabo, Perejil, Puerro, Radicha, Remolacha, Zapallito (calabacitas).

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